By Jojo / 20 ene. 2020

Un Corazón de Roble

Un Corazón de Roble

La familia de Good Neighbors está creciendo cada día, dicen que un amigo es como un hermano y el colegio El Roble ha demostrado ser un hermano para Good Neighbors, nos conocemos hace cinco años y a lo largo de estos años hemos visto transformarse vidas de niños y familias guatemaltecas.

La formación de los niños es importantísima y el colegio es como el segundo hogar. Los colegios APDE están por cumplir 50 años desde que un grupo de padres de familia preocupados por la calidad educativa y formación de los niños, se unieron para formar la Asociación Para el Desarrollo Educativo de Guatemala. Desde entonces su visión se ha expandido a través de sus diferentes instituciones para hombres, mujeres y mixtas.

En Good Neihbors nos encanta reconocer las cualidades de nuestros buenos vecinos, por eso en esta ocasión, nos tomamos el tiempo de contarles un poco más de El Roble, un colegio que ha estado involucrado activamente en nuestra campaña integral de valores, ciudadanía global y recaudación de fondos Hope Letter, así que si estás buscando un colegio con valores y virtudes, esta nota te interesará.

Cuando le preguntamos a Enrique Gaytán, coordinador de primaria, cuál era la premisa de trabajo del colegio, nos comentó sin titubear que se basan en cuatro virtudes: el trabajo y esfuerzo, la responsabilidad, la generosidad y el tono humano, en resumen, el trabajo bien hecho. Nos comenta, que para ellos, la forma de tratar a los demás, cómo cumplimos con nuestras responsabilidades y cultivamos esas cuatro áreas, puede hacer que cualquier persona puede llegar a ser santa.

En las pruebas nacionales, el colegio El Roble obtuvo un promedio de 99.24% en pruebas de matemática y lenguaje

Algo que nos pareció muy interesante, es que en el colegio manejan la idea de asesoría a estudiantes y padres de familia, se preocupan por el aspecto académico y también formativo de los niños, basándose en tres aspectos: la clase, su casa y el resto de situaciones que tienen que ver con el niño. Así, cada uno de los 30 profesores de primaria tiene a su cargo entre 10 y 12 alumnos, con los que realiza entrevistas una o dos veces al mes, de 130 a 140 al año en total. Además de las 40 o 50 entrevistas anuales con padres de familia. Nos comenta Enrique que esto permite un mayor acercamiento y una conexión entre el colegio y la familia, abre un camino de prevención y solución de necesidades.

Como comentamos más arriba, en esta nota, la relación inició con la primera edición de nuestra campaña, y es que el colegio también cuenta con actividades de proyección social, nos cuenta Gaytán que en 2014 ellos adoptaron a la escuela Federación Suiza ubicada en la cuesta de Villa Lobos y que después de 3 años de trabajar con ellos mejoraron programas académicos y extra curriculares, cambiaron el techo, implementaron cuestiones de catequesis, cursos de inglés y capacitaciones a docentes, además montaron y equiparon un salón de computación funcional.

Aunque nosotros tenemos nuestras actividades, nos identificamos perfectamente con la labor que Good Neighbors ha realizado cada año y se ha convertido en una de las actividades anuales del colegio. Enrique nos menciona que participar en  Hope Letter les permite, desde una perspectiva externa, practicar los valores que desean fomentar en los niños.

Alumno ganador concurso Hope Letter 2018

El Roble ha sido una de las piezas claves, junto a otros colegios para poder adaptar la campaña cada año, hacerla dinámica y al mismo tiempo lograr que los niños aprendan y practiquen los valores de la campaña que son Empatía, Igualdad, Solidaridad y Conciencia.

Hemos evidenciado que Hope Letter trasciende de las aulas, los padres de familia también se involucran y apoyan, escriben cartas de esperanza, aportan donativos y ayudan a sus hijos a redactar motivadoras cartas para niños de edades similares pero en condiciones diferentes. La campaña les permite acercar a sus hijos a una realidad que ignoran y no están viviendo, eso los humaniza y los lleva a entender mediante la experiencia propia de observar el vídeo del caso, también les da la oportunidad de tener en sus manos una carta que puede animar a otro niño y darle aliento para continuar en su lucha diaria. Agrega el coordinador de primaria.

Por otro lado, los catedráticos jugaron un rol muy importante, porque eran quienes tuvieron a cargo la protección de los donativos recaudados por los niños de cada salón. Según Enrique los profesores se pusieron la camisola de Good Neighbors para estar pendientes y motivar a sus alumnos a colaborar, al igual que otros años, cuando los niños aportaban a través de los coinbooks, los maestros los apoyaron a asegurar sus donativos para que llegaran íntegros a su destino.

Como mencionamos al principio, nuestra familia de buenos vecinos crece, se conforma y solidifica con colegios como El Roble, que comparten nuestra visión, que sueña con formar ciudadanos con valores y virtudes, que son parte activa del buen cambio para Guatemala y lo demuestran cada día.

Puedes conocer más sobre nuestros amigos de El Roble aquí:

Contacto, Colegio El Roble

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